|
Los departamentos de TI han visto como,
para ofrecer al negocio los servicios que
demanda, la infraestructura ha crecido en
número y complejidad de manera que a la hora
de realizar un cambio no se dispone de información
detallada del impacto (riesgos) que puede
suponer, tanto con otros sistemas como a nivel
de usuarios o incluso compromisos de negocio.
Esto aumenta las probabilidades de ocurrencia
de una incidencia a la vez que disminuye las
posibilidades de detección del origen de la
misma. Por su parte, la información está dispersa,
duplicada e incluso desactualizada y por tanto,
no permite tomar decisiones acertadas en el
menor tiempo posible.
|